1998

Un llamado a la reconciliación en 1998

 

En 1998 la Sra. María Esperanza de Bianchini tuvo la maravillosa oportunidad de tener una audiencia privada con Su Santidad el Papa, Juan Pablo II, el 18 de febrero, encuentro que produjo gran regocijo en toda la comunidad. En esta ocasión estuvo acompañada por un reducido grupo familiar y contados amigos de Venezuela y Estados Unidos. Estos días los pasó muy cerca de los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, participando de la Santa Misa diaria celebradas en distintas Iglesias italianas oficiadas por Monseñor Vincenzo Puma y por el Padre Edward Mc Donough. Como era costumbre en sus misiones, después de cada Santa Misa la invitaban a hablar a los presentes para compartir con todos amorosamente sus experiencias espirituales con el Señor y a su Santísima Madre.

Luego, en mayo la Sra. María Esperanza viajó acompañada por un grupo de 24 personas, entre ellos familiares y miembros del Movimiento de Espiritualidad Betania, a Edmonton en Canadá.

La invitación fue a la Conferencia Eucarística y Mariana 1998. Para la ceremonia de apertura en el Mayfield Inn Trade Centre, la Sra. María Esperanza y su esposo, el Sr. Geo Bianchini, junto con el Jefe Roderick Alexis (ataviado con su traje tradicional Sioux) y su esposa Doreen Alexis, fueron invitados a encabezar una procesión con cuadros de las imágenes de la Virgen de Guadalupe y María Virgen y Madre Reconciliadora de Todos los Pueblos y Naciones de Betania, al ritmo de los tambores y cantos indios. Después de la Santa Misa celebrada por el Padre Dejardín, la Sra. María Esperanza pronunció su primer discurso, en el cual tocó un amplio abanico de temas para luego compartir de manera individual con las personas, y al día siguiente, cerró el evento con profundas reflexiones acerca de la vida espiritual.

Después de la conferencia, invitaron a la Sra. María Esperanza y a su grupo a la Reserva Indígena Alexis First Nations. Visitó la hermosa y amplia Iglesia Santa Ana donde los indígenas de todas las reservas de Canadá y Estados Unidos se reúnen en julio de cada año para venerar a la Virgen de Guadalupe, adorar a su Hijo Nuestro Señor y agradecer a su abuela Santa Ana. La Sra. María Esperanza también compartió con los niños del colegio Alexis School Expansion quienes se congregaron sentaditos en círculo a sus pies. Luego, la invitación fue a la residencia del Jefe Indio. Allí él había escavado un hoyo para que juntos sembraran un pino, cuyo crecimiento simbolizaría su amistad por siempre. La tarde estuvo llena de encuentros con cada núcleo familiar dentro de su vivienda típica el tepee, música, baile, comida típica, oración y preciosos obsequios.

Las actividades en el extranjero concluyeron este año en la isla Gran Caimán, de las Islas Caimán, anteriormente British West Islands. El Padre Devon Nash y la Flia. Burke le extendieron a la Sra. María Esperanza una sentida invitación a un fin de semana de retiro en junio en la Iglesia San Ignacio, con el propósito de contagiar a los habitantes de aquella isla con la paz y el amor transmitidos por la Sra. María Esperanza producto de su entrega incondicional al servicio de Dios. Así fue como transcurrió el fin de semana entre: celebraciones eucarísticas, cantos, oraciones, intercambio de ideas y experiencias y conversiones.

“La Santísima Virgen viene a hacernos un llamado a la reconciliación a través del amor a Jesús Salvador, al Padre Eterno y al Espíritu Santo Consolador”, esta es la Buena Nueva que incansablemente la Sra. María Esperanza proclama a todos los hombres, mujeres y niños quienes con atención escuchan su mensaje en los distintos rincones de la Tierra.