V Encuentro Mundial de las Familias – 2006

El Congreso teológico-pastoral del V Encuentro Mundial de las Familias 2006 finalizó el viernes 7 de julio con un glorioso “Aleluya” interpretado por la Coral Betania, en la Misa presidida por el Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto para la Congregación de los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Además, esta hermosa ceremonia fue concelebrada por más de 200 sacerdotes, obispos y cardenales.

El Cardenal Giovanni Battista Re señaló en la homilía que los padres tienen una “misión ineludible: ser los primeros catequistas. No pueden delegar en otros su responsabilidad en la transmisión de la fe y los valores”. Asimismo expresó que “unos padres pueden dejar en herencia pocas cosas, pero si les transmiten la fe a los hijos les estarán dando el bien más precioso que existe”. Aseguró, además, que “lo que se siembra en el corazón de un niño dará frutos en un futuro”.

El Congreso Internacional sobre la Familia registró la inscripción de 9.200 participantes en los tres congresos que se desarrollaron simultáneamente: el teológico-pastoral, el de los hijos y el de los abuelos, según informó la Agencia AVAN del Arzobispado de Valencia. Por lugares de origen, el 54% de los inscritos en los congresos vino de España, el 16% de otros países de Europa, el 11% de Ibero América, el 10% de América del Norte, el 5% de África, el 3% de Asia y un 1% de Oceanía. También concluyó el viernes 7 de julio la Feria Internacional de las Familias, tras haber recibido la visita de más de cien mil personas, según datos de la misma agencia.

En esta Feria, los 35 miembros de la Familia Bianchini, otros miembros del Movimiento de Espiritualidad Betania y la Coral Betania, integrada por todos los hijos y la mayoría de los nietos de la mensajera de las apariciones de la Santísima Virgen en Finca Betania, la Sra. María Esperanza, tuvieron un colorido “stand” donde la familia repartió: rosarios, estampitas de la Virgen Reconciliadora de todos los Pueblos y Naciones, un tríptico con la historia de las apariciones, la Carta Pastoral sobre las apariciones de la Santísima Virgen de Monseñor Pío Bello Ricardo, pins con imágenes de la Virgen de Betania, medallas de la Virgen Reconciliadora, agua traída de la gruta de Betania -la cual fue bebida con gran fe y entusiasmo por laicos y religiosos-, pensamientos de la mensajera de la Virgen de Betania -la Sra. María Esperanza- y chocolates con la imagen de la gruta donde se aparece la Virgen en Betania.

Fue una ardua labor realizada sin descanso, en la cual la Coral Betania cantó el Padrenuestro en la Zona Lúdica durante el homenaje que se le rindió a las víctimas del trágico accidente ocurrido en el metro de Valencia. La Coral también ofreció conciertos en Ágora, en la Zona Expositiva y, como ya señalamos, en la Misa conclusiva del Congreso.

La Familia Bianchini venía de un largo peregrinar desde Fátima, Portugal, donde la Coral cantó en la Misa celebrada en el Santuario de la Virgen de Fátima y durante el rosario cantado. Cuatro miembros de la Coral tuvieron el inmenso privilegio de llevar la imagen de la Santísima Virgen durante el recorrido de la procesión alrededor de la plaza.

Al día siguiente de este gran acontecimiento mariano, la familia Bianchini se dirigió a Zaragoza donde visitaron a la Virgen del Pilar. Allí también dejaron sus cantos en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, para luego dirigirse a Montserrat y después al Templo Internacional de San Antonio María Claret donde cantaron en la Misa celebrada por el Padre Juan Sidera. Tras recoger las gracias de todos estos lugares santos, llegaron a Valencia donde la Coral cantó en la Misa de las 12:00 del mediodía el domingo 2 de julio en la Catedral de Valencia, para luego participar en el V Encuentro Mundial de las Familias en cuyas conclusiones finales se destacó que la familia vive una “crisis sin precedentes en la historia” causada principalmente por la “presión ideológica” ejercida por “la mentalidad consumista, que impone como meta de la vida el confort y el placer” y propone, frente a la familia, “una visión individualista de la unión entre el hombre y la mujer”. Otra de las importantes conclusiones de este evento es que “la familia que transmite la fe es garantía de esperanza para el futuro de la Iglesia y de la humanidad”.

Ésta es la dirección que está tratando de llevar la Familia Bianchini, que dirigió todos sus esfuerzos, durante este hermoso encuentro, para ratificar con el ejemplo que sí se puede lograr edificar una familia sustentada en la fe vivida de cada día. Éste es el legado que los padres de esta familia, la Sra. María Esperanza y el Sr. Geo Bianchini, dejaron como pilar fundamental y puente de unión eterna con la Santa Iglesia Católica.

La misión no culminó con el cierre de la Feria, ya que desde Valencia el grupo se dirigió a Madrid, al Templo de Santa Teresa de Ávila, donde también la Coral Betania tuvo una hermosa oportunidad de cantar.

Luego, para cerrar con broche de oro, participaron en una Misa cantada en la Parroquia de Santiago Apóstol, celebrada por el Padre Carlos Ruiz. Aquí, el Sr. Geo dejó sus palabras y entre algunas de sus ideas expresó: “Tenemos una gran responsabilidad. Nosotros que tenemos una fe debemos tocar el corazón y la mente de todos nuestros hermanos que encontremos en el camino… una palabra, un consuelo, que se ayuden, que se sirvan, que se den las manos. Jesús quiere que nos amemos los unos a los otros.”