Palabras de la sierva de Dios María Esperanza de Bianchini en el convento franciscano. Iglesia Immaculate Conception. Bronx, Nueva York, EE.UU.

Lunes, 10 de septiembre del 2001

En esta congregación se respira paz.

(Al médico del Padre le dijo:)

Se va a sentir renovado.

(Luego, entre otras cosas, expresó:)

Nosotros no podemos ser gobernados.

Todo pasa en esta vida, lo único que no pasa es el amor de Dios hacia nosotros.

Hay que rezar mucho para detener algo que va a pasar y para detener la guerra.