Palabras de la sierva de Dios María Esperanza de Bianchini Betania II Medway, Massachusetts, EE.UU.

Lunes, 26 de abril de 1993

“[…] para que reverdezcan los frutos y las flores, o sea, con la caridad, la fe que vosotros tendréis, la esperanza de vivir mejores días y la caridad que es el amor que mi Jesús les entregase, su Corazón aquí lo tenéis. Os guardo, mis pequeños. Dios les bendiga.”

Bueno, ya lo sabéis, el Señor convive entre nosotros y su Madre. Qué más pedir y ello se llega con la humildad, con la paciencia, con la oración, con la meditación, con la penitencia, con la Eucaristía. Amemos al Señor y llevémoslo dentro de nuestro corazón en este momento.

Dios los guarde a todos.

Me voy, pero resto aquí en mi alma uniéndola a esta Betania de Venezuela, una Betania en el Monasterio de la Madre de vosotros, esta Betania a Betania de Venezuela. Una sola Betania – Medjugorje, una sola vida, un solo corazón latiendo.

(Canto del Ave María de Finca Betania.)